Roscón de reyes
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Es curiosa la cantidad de personas a las que no les gusta la fruta confitada típica de la decoración del roscón de reyes tradicional. No es raro ver que todo el mundo le quita los trozos de fruta para tirarlos, y a mí me da una pena... A mí sí me gusta la fruta confitada, debo ser un raro caso aislado. El caso es que a mis hijos tampoco les gustan y es por eso que este año me decidí, por primera vez en mi vida, a atreverme con el roscón de reyes casero. Nunca me había atrevido porque las recetas me parecían complicadas, tediosas y con demasiados tiempos de espera para la masa pero aprovechando la panificadora decidí intentarlo.
Estaba decidida a hacerlo pero no termina de ponerme a ello, supongo que por falta de confianza en las recetas que veía por ahí sumado con la vagancia propia de llevar tres semanas de vacaciones tirada en el sofá de casa, jejejeje. Pero mi amiga Érika decidió darme el empujoncito que me faltaba y compartió conmigo la receta que ella utiliza, ella lo hace con la Thermomix, yo no tengo de eso (aún) así que hubo que adaptar un poco a las herramientas de que dispongo. No fue difícil, la panificadora te hace gran parte del trabajo, amasado y levado, el último empujón se lo tienes que dar tú. Por cierto que la foto es de sólo uno de los dos roscones que salieron con las cantidades indicadas en los ingrediente.
La receta la colocaré con los pasos que yo di pero dejo el vínculo a la receta original que me pasó mi amiga por si alguien prefiere seguir sus propios pasos y experimentar por su cuenta. Eso sí, de entrada ya digo que ànimo, merece la pena, una vez probéis este roscón ya nunca más compraréis uno cualquiera por ahí, os lo aseguro.
Ingredientes:
- 130 gr. de azúcar blanca
- La rayadura de la piel de una naranja y de un limón
- 130 gr. de leche entera
- 70 gr. de mantequilla
- 2 huevos
- 25 gr. de levadura fresca (un cubo entero)
- 30 gr. de agua de azahar (yo añadí unos 15 gr. de anís, del más barato que encontré)
- 550 gr. de harina de fuerza (más 50 gr. extra para el último amasado que será a mano)
- 1 cucharadita de sal
Para la decoración:
- 1 huevo
- Almendras laminadas
- Almendras picadas
- Azúcar humedecido con anís.
- Lacasitos (eso en el de los niños por dar algo de color, en el de los mayores prescindí de los lacasitos)
Preparación:
Todos los ingrediente a la panificadora dejando para lo último la harina y sobre ella la levadura desmigada.
Se pone en el programa de sólo amasado y se le deja hacer su trabajo el tiempo que corresponda.
Cuando ha finalizado el segundo levado se prepara una superficie enharinada para manifular la masa, a mano esta vez. Se amasa ligeramente y se da la forma deseada a la masa dejándola sobre una bandeja de horno.
Se decora poniendo primero el huevo con un pincel por toda la superficie, luego las almendras distribuidas como queramos y el resto de elementos de decoración que vayamos a aplicar, por último el azúcar humedecido con el anís.
Lo metemos en el horno frío, vamos a dejar que vuelva a subir la masa antes de hornearlo. Cuando veamos que la masa a doblado el tamaño, no menos de una hora sacamos el roscón y precalentamos el horno a 200º, metemos el roscón durante 5 minutos y luego bajamos la temperatura a 180º dejando el roscón otros 15 minutos más.
Sacamos y dejamos enfriar, si nos lo permite el ansia de probarlo.
Mis notas:
Una vez frío se puede rellenar con nata, crema pastelera o lo que queramos, aunque a mí me gustan más sin relleno, suelo decir que el relleno es para ocultar que la masa está seca y en este caso no tenemos nada que ocultar porque la masa está... ummmm no hay palabras que la describan suficientemente.
Hice dos tandas de roscones en días diferentes, para el último probé a dejar la masa hecha y el roscón montado y levando en el horno durante toda la noche, lo horneé al día siguiente para llevarlo recién hecho, la diferencia fue considerable quedó un roscón mucho más jugoso aún, algo que no pensé posible pero que sucedió.
Visto en: www.youtube.com/watch?v=cezcE_Jxllg